Propuestas de solución ante la falta de motivación de los alumnos en la etapa escolar en el Perú


Como ya se mencionó en el capítulo anterior, la falta de motivación en los alumnos puede traer impactos negativos en la etapa escolar en el Perú. Ante ello, en este último capítulo, se presenta una estructura dividida en dos apartados donde se proponen distintas soluciones que vienen desde la práctica docente y desde el ámbito familiar. Sobre el primero se plantean estrategias para hacer las clases más entretenidas y/o divertidas e implementar metodologías donde todos los estudiantes puedan participar, mientras que, sobre el segundo, se propone un mayor compromiso de la familia y recibir ayuda profesional.

3.1. Soluciones desde la práctica docente

Uno de los principales responsables ante la falta de motivación escolar en el Perú es el docente. Con esto se debe de tener en cuenta la metodología y el compromiso que cada uno de ellos tiene con sus estudiantes. Además de eso, analizar las soluciones en determinadas situaciones, como los recursos a su alcance, ya que no todo el Perú tiene las condiciones necesarias y óptimas a su alcance para desarrollar una buena clase, y tener claro el tiempo que cada uno necesitará. 


3.1.1. Estrategias para hacer las clases más entretenidas y/o divertidas

Primero, una posible y eficaz solución sería capacitar a los docentes para que puedan brindar las estrategias necesarias para desarrollar clases más entretenidas y/o divertidas. Cada profesor está lleno de conocimientos y experiencias, por ende, sabe lo difícil que puede ser llegar a cada estudiante, “requiere de paciencia y de mucho trabajo para que los alumnos presten atención y se sientan interesados por la asignatura que imparten” según Ana I. T. (2015). La técnica de “gamificación” que se basa en trasladar los juegos al ámbito educativo con el fin de obtener resultados positivos es una gran opción, pues, según la psicóloga Virginia Gaitán (2013) “el modelo de juego realmente funciona porque consigue motivar a los alumnos, desarrollando un mayor compromiso de las personas, e incentivando el ánimo de superación. Se utilizan una serie de técnicas mecánicas y dinámicas extrapoladas de los juegos”. Lo ventajoso de esta técnica es que puede ser utilizada en todo espacio en el que se realicen las clases, ya sea virtual o presencial (escuela pública o privada), sus opciones de juegos son variadas, desde contar un cuento, donde, claramente, los estudiantes lo protagonicen, hasta jugar con pelotas, juegos de mesa y muchas cosas más que quedan a la imaginación de cada profesor según la clase que dará.


La gamificación o ludificación es una metodología que busca aumentar la motivación de los participantes a priori en entornos que no son lúdicos y así alcanzar mejores resultados, es decir, aplicar técnicas de juego en entornos que no son lúdicos. Logrando el objetivo principal, motivar a los alumnos, como también el aumento de conocimientos, el desarrollo de habilidades entre otros fines. (Malvido, 2019). Esta es, probablemente, una de las mejores opciones, actualmente, para ayudar a los estudiantes y que puedan despertar un interés más completo en sus estudios y poder acabar con la desmotivación.


Por otro lado, la comunicación entre profesores y estudiantes es de vital importancia al momento de enseñar, esta es la raíz que permitirá entender al estudiante y encontrar sus fortalezas y debilidades al momento de aprender. El cambio de emoción cambia la acción o el dominio de conductas de estudiantes y profesores, es por esta razón la importancia que debe de existir la interacción en el aula, puesto que son esas emociones las que están en la base de las acciones posibles de emprender a fin de mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje (Ibáñez, 2001, p. 46). Es necesario para poder lograr esto elegir un buen momento y lugar, encontrar un equilibrio emocional, tener bastante empatía, tener una escucha activa, pedir opiniones, hacer preguntas que demuestren interés, entre otras cosas. De este modo, la ayuda para ellos en cada clase será más satisfactoria y útil para ambos, profesores y estudiantes. 


3.1.2. Implementar metodologías donde todos los estudiantes puedan participar

Otro problema, pero en esta ocasión, de supuesta apariencia leve y persistente en las aulas peruanas, es la inactividad de los alumnos al momento de participar en clase. De este modo, es importante analizar qué soluciones podría implementar cada docente para una clase exitosa con participación constante con el fin de disminuir o eliminar por completo esta falta de participación estudiantil. Por ello, se debe buscar implementar metodologías donde todos los estudiantes puedan participar. Muchos profesores utilizan la participación como un apoyo, con el fin de asignar las calificaciones finales, así como provocar una mejora en el aprendizaje. Según Prieto (2005) “la calidad educativa está indisolublemente vinculada a la calidad de la formación de los estudiantes como personas íntegras, autónomas y responsables de sus procesos formativos” (p. 27). De esta manera, las razones de esta inactiva participación son muchas, como la personalidad, ya sea introvertida o extrovertida, de ambos personajes, el estado anímico del alumno en cada clase y, obviamente, el estilo de enseñanza que se brinda. Es necesario que cada docente empiece con una básica explicación de porqué se debe participar en clase, para así entrelazar las siguientes acciones: agradecer la participación, establecer reglas de convivencia, ejemplificar y demostrar los temas a desarrollar, ludificar las clases, utilizar todos los recursos al alcance del docente como del alumno y, principalmente, promover el error. Esto ayudará a que puedan opinar sin ninguna restricción generando una confianza al momento de participar. Lo beneficioso de estas estrategias es la adaptación que tienen para el entorno donde se desarrollarán las clases.


La pedagogía participativa y comunitaria ayuda a los estudiantes a que puedan realizarse como persona, alcanzando una iniciativa, responsabilidad, compromiso y vida espiritual máxima, en un ambiente de compromiso responsable y libre con las personas que se relaciona. (Gómez, 1994). Por ende, buscar la manera en que los alumnos puedan ejercer abiertamente su participación, es una manera de enseñar y prepararlos para que se hagan cargo de sus futuras decisiones, con una clara visión de lo que anhelan para su persona. Esto resalta la gran importancia que conlleva el concepto de participación dentro de los contextos en los que vivimos; de ahí que, en el momento de “buscar compromiso del estudiante con aprendizaje y en general con los resultados educativos” (Ídem, p. 24) , los docentes deben encargarse de generar y fomentar espacios donde aquello se pueda llevar a cabo.


De esta manera, es importante tener en cuenta que lograr esta participación necesita de una adecuada planificación con metas y objetivos para cada clase o actividad particular. Así el estudiante mantendrá su confianza y la acoplará a un compromiso establecido que buscará las maneras de hacerlo. “Se trata de que tenga la idea lo más clara posible de lo que se quiere y desea lograr, haciendo propios los objetivos de aprendizaje que se les proponen, moviendo su voluntad y afectos en esa dirección”  (Red Educacional Ignaciana, 2010, p. 38). La corresponsabilidad entre alumnos y docentes, está arraigada a la planificación, y para lograr esto se requiere de variados tipos de actividades, donde se dediquen esfuerzo y tiempo, así mismo, entrelazando las aptitudes y predisposiciones para aprender, todo esto con el fin de conseguir los aprendizajes necesarios.



3.2. Soluciones desde el ámbito familiar

Otras de las soluciones que se plantean ante la falta de motivación de los alumnos en la etapa escolar, vienen desde el ámbito familiar. Como señala Esparcia (2018), como agente socializador primario, la familia tiene una gran importancia en la labor de motivación (p. 43). En este sentido, se considera importante un mayor compromiso de los padres de familia para inculcar en el estudiante los valores adecuados e impulsar el desarrollo de sus capacidades y así conducir a sus hijos hacia el éxito escolar. Además, se propone recibir ayuda de profesionales, por ejemplo, ayuda de psicólogos educativos o de expertos en pedagogía, pero no solo para los estudiantes, sino que también los padres reciban consejos por parte de ellos para así saber afrontar la falta de motivación de sus hijos. De esta manera, se podría prevenir esta problemática y los impactos negativos que trae consigo, ya mencionados anteriormente en el presente trabajo.


3.2.1. Mayor compromiso de la familia

En primer lugar, una solución propuesta vendría a ser el compromiso de los padres a la hora de facilitar herramientas a sus hijos, lo cual es fundamental para que se sientan motivados a estudiar y tengan un mejor desarrollo académico. Esto es respaldado por la psicóloga Hernández, quien menciona que “los padres son los iniciadores de la educación y su apoyo en la red educativa está dado por la capacidad para entregar herramientas que les ayuden a sus hijos a enfrentarse a diferentes contextos sociales” (2018). Las herramientas no solo tratan de aspectos materiales como libros, cuadernos, útiles escolares, material tecnológico, sino que también se trata de aspectos morales y afectivos; es decir, ellos son el modelo a seguir de sus hijos, así que desde casa deben brindar su apoyo emocional y enseñar con el ejemplo, los valores, la cooperación, el trabajo en equipo, la interacción con otras personas, entre otros.


Un mayor compromiso de los padres también implica un trabajo conjunto con la institución educativa del estudiante “para evitar que caigan en el sentimiento de incompetencia académica. Es fundamental que tanto docentes como padres valoren el esfuerzo como una parte esencial del desarrollo personal y escolar de cada uno de los alumnos” (Esparcia, 2018, p. 45). Asimismo, pueden apoyar a sus hijos en el orden y organización, “así como brindarles apoyo en el aprendizaje académico haciendo énfasis en la importancia de cumplir con el deber. Es igual de importante ayudar a administrar el tiempo para el juego, el entretenimiento y la convivencia familiar” (Escribano, 2021)


Hernández sustenta que “cuando los padres se hacen cargo de su rol en la educación, no solo mejora el rendimiento de los alumnos, sino que mejoran las dinámicas dentro del aula, la relación profesor-alumno y la comunicación entre pares” (2018). En definitiva, con una participación más activa, mayor compromiso y seguimiento de los padres en el campo académico de sus hijos, lograrán guiarlos hacia una excelente educación, la falta de motivación no será un problema y a futuro se podrán formar personas que aporten para el bienestar de la sociedad.



3.2.2. Recibir ayuda profesional

En segundo lugar, otra solución sería recibir ayuda profesional, tanto para los estudiantes como para sus padres. Esta ayuda es un complemento de “orientación de niños y adolescentes en su vida escolar, en diferentes aspectos como conducta y aprendizaje” (Elías, 2019). Puede provenir de la labor de psicólogos educativos, quienes actúan como aliados estratégicos en la motivación de los estudiantes. La docente y especialista María Sánchez (2019) plantea que, recurrir a un psicólogo educativo es lo más idóneo a la hora de tratar problemas escolares como la falta de motivación en los alumnos. Este especialista realiza un seguimiento a los alumnos para detectar algún riesgo o problema que puedan presentar en sus capacidades cognitivas, salud mental, relaciones inter e intrapersonales, entre otros. El psicólogo educativo también brinda orientación y consejos a los padres de familia, a través de las denominadas “escuela para padres”, programa que se ofrece en la mayoría de colegios.


También conocido como consejero académico o consejero escolar, el psicólogo educativo planifica sesiones con los padres de familia para dialogar sobre temas relacionados con el desarrollo del estudiante. El psicólogo Pastor Hernández (2008) menciona que su rol como orientador consiste en proporcionar información clara y precisa sobre los programas de educación, además de que ayuda a los padres a que conozcan mejor las aptitudes, habilidades, fortalezas y debilidades de sus hijos. Así mismo, también menciona que entre sus funciones está afrontar el problema de la falta de motivación en los alumnos. Para ello, un psicólogo educativo debe realizar diferentes tipos de test, charlas con los estudiantes, observar su conducta y realizar actividades dinámicas. De esta manera, según Carrillo et al. (2009), se podrá fomentar en el estudiante un interés por el aprendizaje, la interacción con otras personas, un sentimiento de confianza en sí mismo y, sobre todo, la motivación para alcanzar las metas académicas.


Por otro lado, cabe resaltar que las cifras que representan la presencia de un psicólogo en las escuelas del Perú, no son tan alentadoras, pues “a pesar de haberse reconocido la importancia y la necesidad de que haya un psicólogo en las instituciones educativas públicas y privadas, más del 89% de colegios a nivel nacional, no cuenta con uno” (Elías, 2019). Esto se debe a la escasa inversión del Estado en el ámbito educativo, puesto que “la falta de presupuesto en el sector público y en algunas entidades privadas, así como el desconocimiento del rol del psicólogo en el colegio han frenado su ingreso y, por consiguiente, su apoyo” (Elías, 2019). Por ello, es importante que el Estado contribuya con el sector educativo a través de la implementación de psicólogos en cada colegio y así, tanto los alumnos como los padres puedan disponer de ayuda profesional.


La psicóloga del Policlínico Universitario de la UDEP, Caridad Ruesta (2019) considera que, la ayuda por parte del psicólogo en conjunto con el trabajo de otros especialistas y con el apoyo de los padres de familia es importante para lograr la adecuada adaptación del estudiante a la vida escolar en los ámbitos académicos, emocionales y sociales. Este apoyo de especialistas “atiende a las necesidades concretas de aprendizaje de los alumnos. Y también previene problemas psicológicos e interpersonales, según las necesidades de enseñanza y de aprendizaje de cada alumno en particular” (Matilde, 2019).



En síntesis, en el último capítulo, se ha podido determinar las estrategias e implementaciones metodológicas para los docentes ante la falta de motivación de los estudiantes. Se propone la técnica de la gamificación que puede ser beneficiosa tanto en el ámbito virtual como presencial para los estudiantes. Además, resulta sumamente importante que los padres pongan énfasis sobre la situación educativa de sus hijos y se comprometan a recibir ayuda profesional, por parte de los psicólogos educativos, para así apoyar de forma completa a sus hijos.



Referencias bibliográficas

Ana, I. T. (2015). Cómo hacer las clases más divertidas. Cosas de Educación  https://www.cosasdeeducacion.es/como-hacer-las-clases-mas-divertidas/

Elías, T. (2019). El psicólogo: un aliado estratégico en el proceso educativo. Universidad de Piura. https://www.udep.edu.pe/hoy/2019/07/el-psicologo-un-aliado-estrategico-en-el-proceso-educativo/#:~:text=Beneficios%20de%20ayuda%20psicol%C3%B3gica%20en,que%20pueda%20presentar%20un%20alumno

Escribano, D. (2021). Educación familiar y escolar, un compromiso de todos. Emagister. https://www.emagister.com/blog/compromisos-de-la-educacion-familiar-y-escolar/

Esparcia, A. (2018). La desmotivación escolar. Campus Educación Revista Digital Docente, 9,42-45. https://www.campuseducacion.com/revista-digital-docente/numeros/9/files/assets/basic-html/page-42.html

Gaitán, V. (2013). Gamificación: el aprendizaje divertido. Educativa.com.   https://www.educativa.com/blog-articulos/gamificacion-el-aprendizaje-divertido/


Hernández, J. (2018). Compromiso de los padres con la educación de sus hijos. Universidad San Sebastián. https://www.uss.cl/blog/compromiso-de-los-padres-con-la-educacion-de-sus-hijos/


Malvido, A. (2019). La gamificación como estrategia educativa: Tendencias 2019. Cursos femxa.es. https://www.cursosfemxa.es/blog/gamificacion-estrategia-educativa


Matilde, M. (2019). La labor de un pedagogo en el colegio. Eresmamá. https://eresmama.com/la-labor-de-un-pedagogo-en-el-colegio/



1 comentario:

  1. Me parece una información muy relevante y que nos puede ayudar mucho para comprender mejor a los alumnos

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